Cómo dividir la cuenta por comensal sin errores
Por qué dividir al final sale mal, cómo pedir por comensal desde la comanda, qué hacer con lo compartido y cómo cobrar y facturar cada cuenta por separado.
“¿Nos la divide, por favor?” Seis personas, tres entradas al centro, dos rondas de bebidas y un postre que nadie recuerda quién pidió. La cuenta llega a la caja y empiezan diez minutos de calculadora, una mesa esperando y, al final, alguien que pagó de más o un faltante que nadie sabe explicar.
Dividir cuentas no es difícil. Lo difícil es hacerlo al final, cuando nadie se acuerda de quién pidió qué.
Por qué dividir al final sale mal
Cuando la división se hace al momento de cobrar, el cajero tiene que reconstruir la mesa de memoria, y ahí aparecen los mismos problemas de siempre:
- Nadie recuerda quién pidió qué. El mesero que tomó la orden ya está en otra mesa.
- Lo compartido se reparte “a ojo”. Y alguien termina pagando la entrada que casi no probó.
- Los centavos no cuadran. Tres cuentas de $66.67 suman $200.01.
- Cada quien paga distinto. Uno con tarjeta, otro en efectivo, otro deja propina y otro no.
Todos esos problemas tienen la misma solución: anotar el comensal cuando se pide, no cuando se cobra.
Pedir por comensal desde la comanda
En Massrestaurant, cuando abres una mesa con dos o más personas, la comanda muestra una barra Pidiendo para con Todos, C1, C2, y así hasta completar la mesa. Escoges el comensal y lo que agregas se le asigna a él. Si alguien llegó después, el botón + agrega otro.
Si abriste la mesa con una sola persona y resulta que sí van a pagar por separado, el botón Pedir por comensal activa la misma barra.
Esto tiene un beneficio que se nota antes de cobrar: en la comanda impresa y en la pantalla de cocina los platillos salen marcados con su comensal (“C2: Tacos al pastor”). El que lleva los platos sabe a quién va cada uno sin preguntar en la mesa. La excepción es el menú del día, que cocina recibe agrupado por tiempo.
Si te equivocaste, se corrige. Antes de mandar la comanda, tocas la etiqueta del renglón para cambiarle el comensal. Ya mandada, desde el menú del renglón en la mesa, en Comensal.
Lo compartido
Lo que se pide para Todos queda como compartido, y al dividir por comensal se reparte en partes iguales entre toda la mesa. La guacamole al centro de una mesa de cuatro se divide en cuatro.
Lo que no se puede es repartir algo solo entre una parte de la mesa: compartido quiere decir de todos. Si una entrada es solo de dos de los cinco, lo más sencillo es asignársela a uno de ellos.
Tres formas de dividir
Al dividir, Massrestaurant te ofrece tres modos. Cada uno sirve para una mesa distinta:
| Modo | Cómo reparte | Cuándo usarlo |
|---|---|---|
| Por comensal | Una cuenta por persona; lo compartido entre todos | La mesa se pidió por comensal |
| Partes iguales | Todos pagan lo mismo | Amigos que prefieren no hacer cuentas |
| Por productos | Tú decides qué va en cada cuenta | No se anotó comensal, pero sí saben qué pidió cada quien |
Se pueden hacer de 2 a 10 cuentas.
Juntar comensales resuelve el caso más común de todos: la pareja que paga junta, o el papá que paga lo de su hijo. Antes de crear las cuentas marcas quiénes pagan juntos y quedan en una sola cuenta. Lo compartido se sigue repartiendo por persona: una pareja que paga junta paga dos partes de la guacamole, no una.
Y si ya creaste las cuentas y dos deciden pagar juntos, Cobrar juntas las une al momento de cobrar.
Una precuenta por cuenta
Con la cuenta dividida, la precuenta imprime un ticket por cuenta, cada uno con sus productos y su total. Lo compartido sale como fracción, por ejemplo “1/3 Pizza”, con su parte del precio. Cada quien revisa lo suyo en vez de pasarse una sola hoja por toda la mesa.
Cobrar cada cuenta
Cada cuenta se cobra por separado, como si fuera una mesa propia:
- Con su forma de pago. Y una misma cuenta se puede pagar con dos, parte en efectivo y parte con tarjeta.
- Con su propia propina. Uno deja 15% y otro 10%, y cada propina queda registrada en su cuenta.
La mesa se queda abierta mientras falte alguna cuenta por cobrar, y se cierra sola cuando se cobra la última. En la caja, cada pago entra con su forma de pago real, así que el corte cuadra igual que con cualquier otra mesa.
Los centavos, explicados de antemano
Una pizza de $200 dividida entre tres no da cantidades iguales: da $66.66, $66.66 y $66.68. La última cuenta absorbe los centavos que sobran, para que la suma dé exactamente el total.
No es un error. Pero si el cliente de la última cuenta lo pregunta, ayuda que el mesero sepa explicarlo en una frase.
Lo que conviene saber antes de dividir
Hay cuatro reglas que evitan casi todos los problemas:
1. Divide cuando ya no van a pedir nada. Una vez dividida, la mesa ya no acepta productos nuevos. Si piden el postre después, hay que cancelar la división, y eso solo se puede mientras no se haya cobrado ninguna cuenta.
2. Las cortesías van antes. Una cortesía en un producto viaja con su renglón a la cuenta que le toca. Un descuento a toda la cuenta, en cambio, hay que quitarlo antes de dividir, y ya dividida no se aplican descuentos. Más sobre esto en cómo dar descuentos y cortesías sin descuadrar el corte.
3. Una cuenta cobrada ya no se deshace. Desde que se cobra la primera, la división queda fija.
4. El mesero anota, la caja divide. Cualquiera que toma la orden puede asignar comensales, pero dividir la cuenta lo hacen los roles que cobran: cajero, gerente o administrador.
Si cada quien quiere su factura
Es la pregunta que sigue a “nos la divide”: cada comensal quiere facturar lo suyo.
Si usas autofacturación, cada cuenta lleva su propio código QR en el ticket. Después de pagar, el cliente lo escanea y factura solo su cuenta, con sus datos, desde el portal de autofacturación. Nadie tiene que capturar seis RFC en la caja. Dos detalles: se factura una cuenta ya pagada, y dentro del mismo mes del consumo.
Dividir la cuenta bien no depende de que el cajero sea bueno con la calculadora. Depende de que cada platillo sepa, desde que se pidió, de quién es.
